Artículos Alumni

Hispanic Society of America: Marca España

Hispanic Society of America: Marca España

13.07.2017

Hispanic Society of America: Marca España

En los años posteriores al desastre de 1898, el norteamericano Archer Milton Huntington abrió un museo que ofreciera a sus compatriotas una mejor comprensión de España.

La pasión de Archer Milton Huntington por nuestro país nació antes de que los EE.UU. entraran en la fase final de la Guerra de Cuba. Por entonces, la imagen de España como un país decadente, lastrado por los peores defectos, estaba bastante extendida incluso entre las élites norteamericanas. La fácil derrota no hizo sino confirmar el diagnóstico.
El interés de Huntington se desarrolló, pues, a contracorriente. No le bastó sin embargo con alimentar una pasión excéntrica: quiso convencer a sus compatriotas de lo equivocados que estaban al despreciar a España. La Hispanic Society of America fue su herramienta para esa gran campaña de persuasión, y en ella reunió unas gigantescas colecciones que daba muestra de la enorme riqueza y diversidad de la cultura española. Una selección de las mejores piezas está expuesta en el Museo del Prado hasta septiembre.
Cada pieza de la colección parece contener un argumento. La cerámica campaniforme hablaba de una cultura milenaria, que además ofrecía un sustrato común con pueblos de Centroeuropa. En los tesoros celtíberos se subrayaba el vínculo con otras naciones de pasado celta. Con las piezas romanas, se hablaba de una temprana e intensa inserción en la civilización de la que desciende en buena medida todo el mundo occidental.
Con el legado hispanomusulmán, por el contrario, se trataba de convencer de que aquello que había hecho de España un país diferente de otros europeos había tenido un impacto duradero y positivo, siendo causa de enriquecimiento y no de retraso cultural. En ello contradecía opiniones corrientes aún a principios del siglo XX entre eruditos españoles y extranjeros.
Los libros eran el núcleo de su proyecto, por lo que la Hispanic Society of America era a la vez museo y biblioteca. Los libros (manuscritos, incunables, ejemplares impresos desde el 1500) aportaban una imagen de España que, más que exclusivamente estética, era intelectual. De ellos se concluía que la Península Ibérica había desempeñado un importante papel en la transmisión del conocimiento, así como que en ningún momento de su historia había estado totalmente desconectada de las grandes corrientes del pensamiento literario, científico o filosófico.
El Siglo de Oro confirmaba la relevancia de España entre las demás naciones con algunos de los artistas más notables de su tiempo (El Greco, Velázquez, Zurbarán, Murillo) y con otros (como Juan de Juni y Pedro de Mena) que sorprendían por su alta calidad, comparable a la de contemporáneos italianos.
El gran argumento a favor de España que se podía enarbolar ante los estadounidenses era el del descubrimiento de América, así como el de su conquista, exploración y administración durante varios siglos. Su colección insistía particularmente en la dimensión científica del descubrimiento, y en la fusión de culturas que propició la conexión del Nuevo Mundo con Europa y con Asia gracias a rutas como la del Galeón de Manila.
Después del genio de Goya y con la Independencia de los territorios americanos, parecía que España entraba irremediablemente en una etapa de decadencia a la vez artística y política. Pero también aquí Archer Milton Huntington cuidó dos proyectos complementarios que habían de renovar la admiración y el respeto por el país. Por un lado, una galería de retratos (firmados por Sorolla y Zuloaga, entre otros) de las grandes personalidades del siglo XIX y del inicio del siglo XX: escritores como los premios Nobel José Echegaray y Juan Ramón Jiménez, intelectuales como Unamuno, inventores como Leonardo Torres Quevedo,…
Y por otro lado, la exhibición de la rica creatividad del pueblo español en toda su diversidad a través de las artes populares, coleccionadas, grabadas, fotografiadas o representadas pictóricamente por los mejores pintores del inicio del siglo XX.
Toda una campaña que para sí la quisiera la Marca España.

David Ruiz Eguía
Director de Urbs Regia Gestión Cultural, S.L.